El dolor en el pulgar que te limita: ¿qué es la Rizartrosis?
Si últimamente notas un dolor profundo en la base del pulgar —justo al usar la llave, abrir un bote o escribir— es muy probable que estemos hablando de rizartrosis, o artrosis trapeciometacarpiana. En términos sencillos, es el desgaste del cartílago en la articulación que une el pulgar a la muñeca. Esta articulación es clave porque le da a tu mano toda su capacidad de pinza y de agarre.
Mi filosofía de trabajo siempre prioriza lo menos invasivo, por lo que el primer paso es explorar todas las opciones conservadoras antes de considerar la cirugía. En muchos casos, un tratamiento bien enfocado puede devolverte mucha calidad de vida.
Pautas Conservadoras: Tres Pilares para el Alivio
El éxito del tratamiento conservador reside en una combinación de tres estrategias que buscan reducir la inflamación y proteger la articulación:
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La Férula u Ortesis: Descanso Estratégico
Una férula específica para el pulgar no es un castigo; es una herramienta de descanso y recuperación.
- Uso Nocturno: Su función principal es reposar la articulación mientras duermes, evitando posiciones que la inflamen. Usaremos una ortesis rígida que inmovilice la articulación enferma, dejando libre el resto.
- Uso en Actividad: También puede ser útil durante las actividades que sabes que te desencadenan dolor, como tejer, agarrar herramientas o conducir largos trayectos. Para ello solemos utilizar una ortesis tipo push para el pulgar, que nos permite mantener la articulación en una posición más alineada para disminuir el dolor sin limitar la función.
- El «Cuándo»: Úsala cuando el dolor es agudo. Si el dolor está controlado, no debes abusar de ella, pues la articulación necesita moverse y fortalecerse.

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Ejercicios Clave: Mantenimiento y Fortalecimiento
Es un error pensar que, si duele, no hay que moverlo. Necesitas mantener la movilidad y fortalecer los músculos que estabilizan esa articulación.
- Ejercicios de Movilidad Suave: Realizar círculos suaves con el pulgar o tocar la base del meñique con la punta del pulgar sin forzar. Esto se puede realizar con baños de contraste como encontrarás en la sección “Guía de Recuperación” de la web.
- Ejercicios de Estabilización: Fortalecer el músculo abductor corto del pulgar. Puedes usar una goma elástica suave para ofrecer una pequeña resistencia al separar el pulgar de la palma. Tienes una tabla de ejercicios disponibles en la sección “Guía de Recuperación” de la web.
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Hábitos y Ergonomía: Tu mejor medicina
Pequeños cambios en el día a día reducen la carga. Intenta aplicar estos consejos:
- Evita la Pinza Fina: Usa la mano entera o herramientas adaptadas para abrir botes, en lugar de forzar el pulgar y el índice.
- Agarre Amplio: Opta por mangos gruesos (en cepillos, herramientas) que distribuyan la fuerza en toda la mano.
- Evita la Flexión Prolongada: Si trabajas con móvil o tablet, usa soportes para no tener el pulgar continuamente flexionado y forzado.
¿Cuándo es suficiente el tratamiento conservador?
Si tras seguir estas pautas durante unas semanas el dolor se reduce significativamente y no interfiere con tu día a día, hemos conseguido nuestro objetivo.
Pero si el dolor persiste, interfiere con tu sueño y te limita cada vez más, es el momento de avanzar. En mi consulta, el acompañamiento implica siempre tener un plan B. El siguiente paso por explorar son las infiltraciones.
Si tienes dudas sobre tu caso, estaré encantada de ayudarte en consulta para buscar la solución más precisa y menos invasiva para ti