¿Qué es una fractura de escafoides?
La fractura de escafoides es la rotura del escafoides, un hueso pequeño y alargado situado en la muñeca, en el lado del pulgar. Es la piedra angular de la muñeca: hace de puente entre las dos filas de huesos del carpo y participa en casi todos sus movimientos. Es la fractura más frecuente de los huesos del carpo y afecta sobre todo a hombres jóvenes.
El escafoides se divide en tres zonas: la cintura o cuerpo, donde se producen la mayoría de las fracturas; el polo distal, más cercano al pulgar; y el polo proximal, más cercano al antebrazo. La zona importa porque la sangre entra en el hueso por el extremo distal y avanza hacia el proximal: cuanto más cerca del polo proximal está la fractura, menos riego recibe el fragmento y más difícil es que consolide.
La mayoría son fracturas sin desplazamiento o con muy poco desplazamiento, y consolidan con una inmovilización. Las desplazadas más de 2 milímetros, las que tienen un tercer fragmento, las inestables y las del polo proximal habitualmente necesitan cirugía.
Síntomas más frecuentes
- Dolor en el lado del pulgar de la muñeca después de una caída sobre la mano
- Dolor al presionar el hueco que se forma en la base del pulgar al estirarlo, la tabaquera anatómica
- Dolor al apretar el puño, al hacer pinza con fuerza o al empujar el pulgar hacia la muñeca
- Hinchazón discreta, muchas veces sin deformidad visible
- Una muñeca que sigue doliendo semanas después de lo que se diagnosticó como un esguince
¿Por qué se produce?
El mecanismo habitual es una caída sobre la mano con la muñeca extendida: el escafoides queda comprimido entre el radio y el resto del carpo y se rompe. Ocurre en caídas de bicicleta, moto o patinete, en deportes de contacto, en el esquí y en caídas cotidianas en las que se apoya la mano para frenar el golpe. También puede producirse por un puñetazo.
- Caída sobre la mano extendida
- Deportes con caídas frecuentes: ciclismo, patinaje, esquí, fútbol, rugby, artes marciales
- Accidentes de moto y patinete
- Golpe directo con el puño cerrado
¿Cómo se diagnostica? Por qué una radiografía normal no descarta la fractura
El diagnóstico combina la exploración y las pruebas de imagen. La primera radiografía puede no mostrar la fractura: el trazo es fino y el hueso está orientado de forma oblicua, así que una radiografía normal no la descarta.
- Exploración clínica: dolor a la presión en la tabaquera anatómica y en el tubérculo del escafoides, y dolor al comprimir el pulgar en su eje. Con estos signos, la sospecha ya justifica proteger la muñeca.
- Radiografías específicas de escafoides: ante la sospecha de una fractura, se recomienda realizar una serie radiográfica de cuatro proyecciones, que permite valorar el escafoides desde diferentes ángulos y detectar fracturas que pueden pasar desapercibidas en las radiografías convencionales de muñeca.
- Resonancia magnética: si las radiografías son normales pero la sospecha de fractura de escafoides se mantiene, solicito una resonancia magnética de forma precoz, sin necesidad de esperar a repetir las radiografías. Mientras se confirma el diagnóstico, la muñeca se protege habitualmente con una férula.
- Tomografía computarizada: permite valorar con gran precisión la localización, el desplazamiento y la morfología de la fractura. Es especialmente útil para determinar su estabilidad, orientar la decisión entre tratamiento conservador y cirugía y planificar una posible intervención. También es la prueba de referencia para valorar la consolidación del escafoides cuando existen dudas.
¿Y si la resonancia sale normal?
Entonces es muy poco probable que haya una fractura de escafoides: retiro la inmovilización y buscamos la causa del dolor, que puede ser un esguince, una lesión de los ligamentos u otra lesión que la propia resonancia suele mostrar. Así se evitan semanas de inmovilización innecesaria. La resonancia es muy fiable, aunque ninguna prueba es infalible: si el dolor sigue igual pasadas unas semanas, vuelvo a valorarte.
Consultar en los primeros días permite pedir la prueba adecuada, salir de dudas pronto y planificar el tratamiento cuando todas las opciones están abiertas.
¿Qué opciones de tratamiento existen?
El tratamiento depende de dónde está el trazo, de cuánto se ha desplazado el hueso, del tiempo transcurrido desde la caída, de si hay otras lesiones en la muñeca y de lo que necesitas de tu mano. El objetivo es que el escafoides consolide bien y evitar secuelas.
Yeso
- Fracturas de la cintura sin desplazamiento o con desplazamiento de hasta 2 mm, sin signos de inestabilidad ni factores de riesgo de no consolidar, y fracturas del polo distal
- Yeso de antebrazo con el pulgar libre, habitualmente unas ocho semanas
- Controles con radiografía a los 10 días y a las 3, 6 y 8 semanas; tomografía si hay dudas sobre la consolidación
- A tener en cuenta: la muñeca queda inmovilizada durante ese tiempo y, al retirar el yeso, está rígida unas semanas
Cirugía percutánea con tornillo
- Fracturas desplazadas más de 2 mm, con un tercer fragmento o con signos de inestabilidad, y fracturas del polo proximal
- También cuando necesitas recuperar pronto el uso de la mano: se valora en cada caso
- Idealmente en las dos primeras semanas tras la lesión
- Movilidad desde el inicio o tras unas dos semanas de férula, según la fractura, la fijación y la calidad del hueso
El umbral de 2 mm es una referencia: se mide en la tomografía y se interpreta junto con la localización del trazo, la angulación y el tiempo transcurrido desde la caída.
Yeso: en qué consiste
El yeso inmoviliza el antebrazo y la muñeca dejando el pulgar libre, habitualmente durante unas ocho semanas. Durante ese tiempo reviso la fractura con radiografías a los 10 días y a las 3, 6 y 8 semanas, para comprobar que no se desplaza y que se puede mantener el tratamiento conservador. A las ocho semanas compruebo la consolidación y, en algunos casos, pido una tomografía; si no ha consolidado, se prolonga la inmovilización o se plantea la cirugía. Al retirar el yeso la muñeca está rígida unas semanas y se recupera con movilidad progresiva.
¿Yeso o cirugía en una fractura estable?
En las fracturas de la cintura estables y poco desplazadas, el yeso y la cirugía consiguen resultados finales parecidos en dolor y en función. La diferencia está en el camino: con el yeso, la muñeca queda inmovilizada unas ocho semanas; con la cirugía, se mueve desde el inicio o tras unas dos semanas de férula. La cirugía, a cambio, añade sus propios riesgos.
Por eso, en estas fracturas la decisión depende de lo que necesites de tu mano. La cirugía permite usarla antes para teclear, escribir, conducir o hacer trabajos manuales ligeros. Si puedes permitirte unas semanas de inmovilización, el yeso es una opción igual de válida. Cuando hay desplazamiento de más de 2 mm, un tercer fragmento o inestabilidad, lo indicado es fijarla. En las fracturas del polo proximal, el riesgo de que no consolide es alto y las guías británicas se inclinan por fijarlas; en las que no están desplazadas no hay un consenso cerrado, y yo suelo recomendar el tornillo. Si la inmovilización se ha retrasado más de cuatro semanas, conviene hacer una tomografía y valorar la fijación.
Cirugía: en qué consiste
La cirugía percutánea, u osteosíntesis percutánea, consiste en introducir uno o, en algunos casos, dos tornillos de compresión por el eje central del escafoides, a través de una incisión de pocos milímetros y guiándose con radioscopia, es decir, con radiografías en tiempo real durante la operación. Los tornillos comprimen los fragmentos y los mantienen estables mientras consolidan. Según el desplazamiento y las lesiones de ligamentos asociadas, en cada caso indico la técnica más adecuada, que en algunas fracturas es una cirugía abierta. Es una intervención ambulatoria, con anestesia regional del brazo: vuelves a casa el mismo día.
Riesgos que conviene conocer
Ninguna de las opciones está libre de riesgos. Con la inmovilización queda rigidez durante unas semanas y, en una parte pequeña de los casos, la fractura no consolida; se vigila y, si ocurre, se trata. La cirugía añade riesgos propios: problemas relacionados con el tornillo, infección, molestias en la cicatriz, rigidez y, a largo plazo, puede favorecer el desgaste de la articulación por la que entra el tornillo. Se explican en consulta antes de decidir.
Dónde está el trazo, cuánto se ha desplazado y qué necesitas de tu mano: con eso decidimos
En el escafoides la primera decisión es si hay que operar. La tomo con estos datos delante: dónde está el trazo —cuanto más cerca del polo proximal, menos riego recibe el fragmento—, cuánto se ha desplazado la fractura, valorado en la tomografía, si hay un tercer fragmento o signos de inestabilidad, cuánto tiempo ha pasado desde la caída y qué necesitas de tu mano en las próximas semanas.
- Fractura de la cintura estable, sin desplazamiento o con menos de 2 mm, y sin factores que aumenten el riesgo de que no consolide (por ejemplo, haber tardado en inmovilizarla): yeso con el pulgar libre durante unas ocho semanas. Si eres deportista, tienes un trabajo manual o necesitas recuperar pronto la movilidad, valoramos juntos la cirugía.
- Desplazamiento de más de 2 mm, tercer fragmento o inestabilidad: fijación con tornillo.
- Polo proximal: el riesgo de que no consolide es alto, así que habitualmente recomiendo fijarlo con un tornillo aunque no esté desplazado. En las no desplazadas no hay un consenso cerrado, y en consulta te explico por qué lo recomiendo en tu caso.
- Cómo opero: en las fracturas agudas, por vía percutánea, con anestesia regional y de forma ambulatoria. La posición del tornillo se planifica antes sobre la tomografía y se comprueba durante la intervención con radioscopia. Es una técnica exigente: el escafoides tiene una forma irregular y casi toda su superficie está recubierta de cartílago, así que la posición del tornillo se planifica con precisión y es recomendable que la realice un especialista en cirugía de la mano.
- Después: movilidad desde el inicio o una férula unas dos semanas, según la fractura, la fijación y la calidad del hueso. El tornillo no se retira, salvo en casos puntuales.
- Si la fractura no ha consolidado: elijo la técnica según la localización, la causa y la deformidad del hueso; si es posible, por artroscopia, y si no, con cirugía abierta e injerto de hueso vascularizado.
Cada opción tiene su indicación, y la elección se hace contigo, con la tomografía delante.
¿Tienes una fractura de escafoides y no sabes si necesita yeso o cirugía?
En consulta reviso tus pruebas, pido la tomografía si falta y te explico qué opción tiene más probabilidades de consolidar bien en tu caso.
Quiero una valoración¿Qué pasa si la fractura no consolida?
Cuando el escafoides no consolida en el plazo esperado se habla de pseudoartrosis: los fragmentos siguen separados y se mueven entre sí. Puede doler, restar fuerza y, con los años, desgastar la muñeca con un patrón de artrosis que empieza junto al escafoides y avanza al resto del carpo.
Si en el control de las seis semanas la imagen no muestra progresión, pido una tomografía; si hacia las doce semanas no ha consolidado, se plantea la cirugía. Las fracturas del polo proximal, las desplazadas y las que se inmovilizaron tarde, más de cuatro semanas después de la caída, son las que más riesgo tienen de no consolidar. Por eso una muñeca que sigue doliendo semanas después de una caída merece una segunda valoración aunque la radiografía inicial fuera normal.
- Dolor de muñeca persistente meses después de una caída tratada como esguince
- Pérdida de fuerza al cerrar el puño o al hacer pinza
- Chasquidos o sensación de inestabilidad en el lado del pulgar
- Limitación progresiva de la movilidad
La pseudoartrosis tiene tratamiento, y conviene tratarla antes de que aparezca artrosis. La técnica se elige según la localización, la causa y la deformidad del hueso: si es posible, por artroscopia; si no, con cirugía abierta e injerto de hueso vascularizado. Cuando ya hay artrosis establecida, existen cirugías para aliviar el dolor y conservar la función, que se eligen según la extensión del daño.
¿Cuándo es recomendable consultar?
- Has caído sobre la mano y te duele el lado del pulgar de la muñeca, aunque te hayan dicho que la radiografía es normal
- Un esguince de muñeca sigue doliendo al apoyar la mano o cerrar el puño una semana después
- Te han diagnosticado una fractura de escafoides y quieres saber si el yeso es suficiente o conviene fijarla
- La fractura es del polo proximal o está desplazada y aún no tienes un plan de tratamiento
- Te retiraron el yeso y la muñeca sigue doliendo o ha perdido fuerza
- Meses o años después de una fractura, la muñeca duele o cruje
Consulta sin esperar si el dolor en la base del pulgar persiste tras una caída con radiografía normal: lo indicado es proteger la muñeca, pedir una resonancia y tener un plan de tratamiento en las dos primeras semanas. Si han pasado más de cuatro semanas sin inmovilizar, hace falta una tomografía y una valoración quirúrgica.
Con el yeso puesto, como con cualquier inmovilización, acude a urgencias si los dedos se ponen fríos, pálidos o azulados, se te duermen o se hinchan mucho, o si el dolor aumenta en lugar de ceder aunque tengas la mano en alto. Si el yeso se rompe, se moja o se afloja, contacta con la consulta para cambiarlo. Tras una cirugía, acude si aparece fiebre, secreción por la herida o un dolor que va en aumento.
Una fractura de escafoides diagnosticada a tiempo tiene, habitualmente, un tratamiento más sencillo y con mejores resultados. Si pasa desapercibida, puede necesitar tratamientos más complejos, con más riesgo de complicaciones y secuelas. Ante la duda, consulta.